La comodidad invisible
Hay viviendas que se preparan para alquilarse.
Y hay viviendas que, antes de alquilarse, fueron el hogar de alguien.
La diferencia se nota desde que entras por la puerta.
Este apartamento está en Marqués de San Nicolás, en pleno centro histórico de Logroño, justo detrás de la Plaza Martínez Zaporta y a unos pasos de la calle Portales.
Una ubicación que permite hacer prácticamente toda la vida andando, con comercios, restauración y todos los servicios del centro a mano.
Pero lo verdaderamente especial de esta vivienda está dentro.
Una casa pensada para vivir
El edificio es seminuevo, está muy bien conservado y dispone de ascensor a piso llano.
La vivienda es completamente exterior y su distribución resulta especialmente cómoda para una persona sola o una pareja.
El salón se organiza en dos ambientes. Junto a la cocina encontramos la zona de comedor y, diferenciada de esta, una zona de descanso con sofá y televisión.
La cocina es independiente y está completamente equipada, con frigorífico, horno, vitrocerámica, lavavajillas de 45 cm y lavadora-secadora. Al no disponer la vivienda de tendedero, la secadora resuelve perfectamente esa necesidad.
Además, cuenta con mesa y sillas para desayunar, comer o hacer vida en la propia cocina.
Un dormitorio y una habitación que da mucho juego
El dormitorio principal dispone de cama de matrimonio y un amplio armario empotrado completamente revestido, al que se suma la buena capacidad de almacenaje que encontramos en toda la vivienda.
La segunda habitación tiene una función diferente.
No está planteada como dormitorio habitual para una tercera persona, sino como ese espacio adicional que tantas veces echamos de menos: despacho para teletrabajar, habitación para recibir puntualmente a alguien o simplemente una estancia auxiliar.
El baño completa una vivienda realizada con buenos materiales y conservada con muchísimo cuidado.
Esas pequeñas cosas que acabas valorando cada día
Quizá ninguna de ellas, por separado, sea espectacular.
- El ascensor a piso llano.
- Poder comer en la cocina.
- Tener una lavadora-secadora.
- Encontrar sitio para guardar las cosas.
- Disponer de una habitación adicional.
- Salir de casa y hacer tu vida andando.
Pero juntas consiguen algo mucho más importante: que vivir aquí resulte fácil.
Es lo que podríamos llamar la comodidad invisible.
Esa que quizá no aprecias completamente durante una visita, pero que después de unos meses viviendo en una casa marca la diferencia.
Buscamos una persona sola o una pareja que valore precisamente eso y que cuide la vivienda con el mismo mimo con el que se ha cuidado hasta ahora.
Si después de ver el vídeo y conocer sus características piensas que puede encajar con vuestra forma de vivir, hablamos.